González de Grajal

La casa del Deán Juan González de Grajal; Johannis Domini de graiar episcopi seguntini

El estudio de la casa de la c/ Mayor con la esquina Travesaña Baja pasa por intentar dar luz a varios interrogantes: ¿quién fue el promotor/propietario de la obra?, ¿Cuál es su época?, por ende ¿qué cronología tienen las yeserías del taller de Sigüenza?, ¿es factible la existencia de una muralla en esta zona?… poco a poco podremos ir desenmascarando los interrogantes que sobre la casa podemos tener y determinar, de una forma concluyente, que nos encontramos ante la Casa del Deán Juan González de Grajal.

La casa, de la que tenemos escasas referencias documentales, la tenemos reflejada a finales del siglo XV en el Libro de Dinero del Cabildo Catedralicio como parte de las inmensas propiedades urbanas que tenía la Catedral y arrendaba, sobre todo al clero, mediante el contrato ad vitam et refactionem, de por vida y haciéndose cargo de las reformas necesarias (Martínez Taboada 1990, 635-636).

L1360821

La primera referencia a la casa la tenemos en tiempo del prolífico obispo D. Pedro González de Mendoza en el Libro del Dinero de 1487, cuando se cita como arrendatario del Cabildo a Juan de la Torre ad vitam et refactionem. El mismo documento nos indica que la casa esquinera que se encuentra en frente en la misma calle travesaña estaba arrendada también al cabildo por el tesoreso de Villamayor D. Fernando Aguilar.

“Tienen unas casas en principio desta calle Fernando de Aguilar que fueron del Tesorero de Villamayor que las dio por la víspera de quaresma cada año a 150 mrs.

 

Yten otras casas enfrente de estas tiene las agora Juan de la Torre vecino desta cibdad por A ad vitam et refactionem por 720 mrs.”

En el 1500 aparece como arrendatario principal de la “casa del cantón” el canónigo racionero D. Alonso Díez.

“En principio de esta dicha travesaña tienen los señores (del cabildo) una casylla que agora está hecha establo el qual anda con la casa que tiene en el cantón el señor Alonso Díez Racionero canónigo.”

Datos que se ratifican en el Libro de Dineros de 1506.

“Al principio de la dicha Travesaña tyenen los dichos señores una casilla que agora esta fecho establo que linda con la casa que tiene en el cantón el señor Alonso Díaz vecino.

 

Yten las casas que moraba la de Fernando Aguilar e que después las tomo Gaspar de San Clemente, sastre.”

Durante el obispado de Bernardino López de Carvajal y Sande, quien nunca llegó a pisar Sigüenza, el Cabildo adquirió el típico poder de las “sedes vacantes” y ya en 1508 la vivienda, de dos plantas en su configuración original, había vivido un proceso de segregación y ampliación en altura que tenía como motivo generar pequeñas viviendas donde alojar en régimen de alquiler, diferentes miembros del clero, desde estudiantes del Colegio Universidad de San Antonio de Porta Coeli hasta canónigos. De esta forma, en 1508 la casa tiene ya planta baja y dos superiores y aparece claramente como propiedad de la “Capellanía Mayor”, lo que nos indica que alguna persona acaudalada habría dado por testamento su renta al cabildo por un determinado número de misas y por la salvación de su alma. Pero, ¿quién fue aquella persona acaudalada?, en el mismo Libro del Dinero del  Archivo Catedralicio Sigüenza se nos dice que el arrendador principal del Cabildo fue el Canónigo Alonso Díaz por 2.000 mr. de unas “casas (que) dexo el obispo de gracia por san Juan por los maitines que docto e funda”. El aumento del coste de la renta durante 20 años de 700 a 2.000 mr. no sólo se explicaría por la inflación del momento, la dotación de más habitabilidad mediante la construcción de una tercera planta estaría también en su origen.

Esto nos pone en la existencia de una casa propiedad de un obispo que dejaría en su testamentaría, realizada en junio, para San Juan, y que vendría a engrosar las propiedades del Cabildo catedralicio.

“Yten las casas que bibe Alonso Díaz canónigo tiene las ad vitam et refactionem cada año en dos myll maravedíes ficieron de gracia los señores de los derechos. Esas casas dexo el obispo de gracia por san Juan por los maitines que docto e funda, con esta casa un establo que esta en la travesaña casa del Horno de Anguaçiana esta el contrato en el libro de los contratos.”

A la vez, las obras de segregación de la vivienda produjeron un conjunto de subarriendos documentados:

“Las casas que dicen de la capellanía mayor tiene las el señor Abad de Santa Coloma don Diego Serrano,  tiene los dichos señores de censo perpetuo sobre el establo e cocinas de las casas cien maravedíes.

 

Yten dos pares de casas ençima destas donde solia vivir el señor Arcediano de Molina. Saco estos dos pares de casas adv. et ref. el señor Bachiller Luys Suárez en primero de octubre de myll e quinientos e cinco cada un año en tres myll e ciento maravedíes e sus derechos que son tres ml e doscientos e cinquenta e cinco maravedíes.

 

Las casas que tenya Ruy Sanchiz de Almaçan beneficiado que Dios Aya tiene las agora Francisco de Paones canónigo advitan et refacionen en mill e setecientos maravedís e sus derechos que son myll e setecientos e ochenta e cinco maravedíes.

 

Yten las casas ençima destas donde solía vivir el señor Arcediano de Molina saco esas dos pares de casas  ad  vitam et refactionem el señor Bachiller Luys Suarez en primero de octubre de myll e quinientos e cinco cada un años en tres myll e ciento maravedíes e sus derechos que son tres myll e doscientos e cinquenta e cinco maravedíes”

En el libro del dinero de 1508, dice sobre las casas de la Travesaña.

“En principio de esta dicha travesaña tienen los señores (del cabildo) una casylla que agora esta hecha establo el qual anda con la casa que tiene en el cantón el señor Alonso Díaz, racionero canónigo. Yten las casas en que moraba la de Fernando de Aguilar que Dios aya y después las tobo Gaspar de San Clemente sastre tiene agora adv. Et Ref. Juan de la Buega e María López su mujer por sus vidas en myll e ciento e veynte e tres maravedíes.

 

Yten otras casas encima de las que fueron de Hernando Zapata tiene las Ad. Et R. Juan tendero cada año en doscientos e setenta maravedíes,

 

Yten las casas en que vivía Antonio de Logroño que las compró el señor Antón Gutiérrez canónigo

que Dios aya, tiene las advit. Et R. Percho cantero, por seiscientos e ochocientos maravedíes”

Décadas después habitarían la casa el doctor Escamilla, arcediando de Molina de Aragón, y posteriormente el escribano Juan de Valencia. En el mismo documento de 1539 se informa de la existencia de una vivienda enfrente de la que estudiamos.

Documentada la existencia de la casa arrendada por el influyente canónigo racionero D. Alonso Díez a los “señores” del cabildo, y conociendo que dicha titularidad entró en las vastas propiedades urbanas de Sigüenza mediante Capellanía testamentaria de un obispo… ¿podríamos determinar su origen?. La llave que nos facilitaría su adscripción familiar sería la comparación de la heráldica documentada en la casa con los emblemas heráldicos de los obispos anteriores a D. Pedro González de Mendoza. De forma física, al no reconocerlos con facilidad, descartaríamos aquellas armas ya publicadas (Peres Rata 1993) y que nada tienen que ver con los que localizamos en la vivienda en estudio, caso de los obispos Juan de Mella, Don Fernando Luján, Gonzalo de Santa María, Alonso Carrillo de Albornoz, Alonso Carrillo de Acuña, Pedro de Fonseca, Alonso de Argüello, Juan Serrano, Juan de Castromocho…

De esta forma los obispos a investigar serían Diego López de Madrid, Juan González Grajal, Juan de Illescas, Don Guillermo, Lope Rodrigo de Villalobos… llamándonos la atención el apellido Grajal al aparecer grajos coronando un castillo en el escudo principal de la casa. De hecho el Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Españoles y Americanos (García Carrafa & García Carrafa 1931) describe:

“Los Grajal de la villa de Grajal de Campos y los de Jerez de la Frontera, traían, según Miguel de Salazar: de oro con un árbol de sinople, frutado de oro, y acompañado, al lado derecho, de una estrella de gules. Al pie de su tronco, dos grajos de sable. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. (Escudo 872) […] Las armas que Juan Alfonso de Guerra certificó a favor de Miguel Julián Grajal, son éstas: de sinople, con un castillo de oro, que tiene sus torres laterales sumadas de dos grajos de sable afrontados. (Escudo 874).”

Las armas que el erudito D. Juan Alfonso de Guerra y Sandoval certificaría a favor de Miguel Julián Grajal a principios del s. XVIII, seguramente en un expediente de limpieza de sangre, no sería otro que la variante seguntina del obispo González de Grajal y que entonces se conocería en la catedral seguntina.

escudo color

El dato más concluyente nos llega del investigador Marcos Nieto en su blog histgueb.net donde se hace eco de una subasta de las pinturas sobre tabla en París que pertenecieron al desaparecido retablo de San Miguel Arcángel de la catedral (Nieto Jiménez 2009) y cuyo patrono sería el efímero obispo Don Juan González de Grajal entre 1415 y 1416 y que anteriormente, como deán, habría erigido la casa que estudiamos.

Sin profundizar más allá en el retablo es de mención la autoría de Johns Peraltis, el Maestro de Sigüenza del americano Chandler Rathfon Post (1933), excelente obra que remataría las calles superiores con tres pares de escudos del obispo; en campo de sinople, con bordura de gules, un castillo de oro almenado. Tiene sus torres laterales sumadas de dos grajos de sable afrontados.

El Deán Juan González de Grajal

Pocos datos existen del cortísimo obispado de Don Juan González Grajal. Parece renacer de la familia de Grajal de Campos, municipio leonés cercano a los límites con Palencia y Valladolid, en Tierra de Campos. No obstante sus armas no se relacionan con la de los Señores de Grajal y el mismo Juan Alfonso de Guerra y Sandoval reconoce como escudos diferentes los de aquel municipio respecto al de González de Grajal (escudos 872 y 874 de García Carrafa & García Carrafa 1931).

Los únicos datos que podríamos aventurar es la existencia de un posible hermano, Fernando González de Grajal, que habría sido en 1381 estudiante de cánones en Salamanca y canónigo de Palencia (Beltrán de Heredia 1966-67, 504). Y no sólo esto, en 1392 figura en la Universidad de Salamanca como “consiliario” o consejero en uno de los rótulos de la universidad, seguramente de derecho canónigo, en una lista donde también aparece Juan González de Illescas como bachiller en leyes y a la postre obispo predecesor en Sigüenza de su hermano Juan González de Grajal (Beltrán de Heredia 1966-67, 61). Esto no es casual para poder entender la convulsa vida de la sede seguntina en el cambio de siglo.

En 1404 sería asesinado su obispo Juan Serrano en Sevilla dentro de una conspiración por el episcopado toledano que hizo, en palabras del rey, que “don Johan” muriese de “yerbas e ponzoña” (Minguella y Arnedo 1912, 99). Desde la muerte del arzobispo Pedro Tenorio el arzobispado había quedado vacante y Juan de Illescas actuaba como administrador de la sede más importante de Castilla durante los primeros años. De esta forma, tras la violenta muerte de Juan Serrano será nombrado nuevo obispo de Sigüenza el administrador de la sede vacante de Toledo D. Juan de Illescas, quien poco pudo asistir al funcionamiento normal del episcopado seguntino hasta 1406. Es de entender aquí que lo que sucedió en Sigüenza fue  algo parecido a la “sede vacante”, siendo algún alto clérigo quien administrara la sede. Sería entendible que la posición de Juan González de Grajal, deán y procurador, promotor de la casa de la calle Mayor, seguramente hermano Fernando González de Grajal quien fuese compañero de Juanm de Illescas en sus años de Salamanca, y a la sazón obispo a la muerte de Juan de Illescas, fuese ese clérigo que controlase los hilos del cabildo desde 1404. Entre 1408 y 1409 actuaría como Provisor del Prelado, juez eclesiástico, en la denuncia que el Concejo había elevado a juan II por el alcance del señorío de la Catedral, y un año después en procesos de excomunión contra propietarios de salinas (Minguella y Arnedo 1912, 107 & 676).

El 8 de noviembre de 1415, acabadas las exequias por Don Juan de Illescas, el Cabildo se reuniría para elegir al Deán Don Juan González de Grajal como nuevo obispo. Residente en la Calle Mayor en la rica casa del cantón de la Travesaña Baja, había sido Arcediano de Almázán con anterioridad y había ocupado un importante papel en el episcopado de su predecesor, tanto como deán, juez eclesiástico o Vicario general. Días después Benedicto XII de Aviñón, el Papa Luna, se dirigirá al electo, “bacallarium in decretis et presbyteratus” (Minguella y Arnedo 1912, 107)

De su familia poco conocemos. Su residencia debía de estar asentada desde hace tiempo en la ciudad, estando su madre enterrada delante de la capilla de San Andrés de la Catedral. De su hermano ya conocemos su formación salmantina, donde ejerció como profesor junto a Don Juan de Illescas, siendo también Prebendado de Palencia (según Bula de Clemente VII), Abad de Santa Coloma en el 1393 y, seguramente a instancias de su hermano, Tesorero de la Iglesia de Sigüenza. Debió fallecer antes de 1416 dado que es su hermano Juan quien se había hecho cargo de la fundación hacia sus padres por San Bartolomé. Minguella cita la existencia de una hija de Fernando llamada Teresa González (1912, 116) y es probable a existencia de un familiar también ilegítimo, Gutiérrez de Grajal, que fue estudiante de cánones en Salamanca en 1381 y que aparecerá como Procurador del Cabildo de Sigüenza en 1419 (Beltrán de Heredia 1966-67, 532; Minguella y Arnedo 1912, 122).

A.R.G.

BELTRÁN DE HEREDIA, Vicente

(1966-67) “Bulario de la Universidad de Salamanca (1219-1549). T.2, Universidad de Salamanca, Salamanca.

CHANDLER, Rathfon Post

(1933) “A History of Spanish Painting”. Volumen IV, parte II, Cambridge- Massachusetts.

GARCÍA CARRAFA, Alberto & García Carrafa, Arturo

(1931) “Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Españoles y Americanos”. T. 39. Madrid.

LAVESA MARTÍN-SERRANO, Asunción & CORTÉS GÓMEZ, Rodrigo

(2004) “Memoria de la intervención arqueológica de la Rehabilitación del número 20 de la calle Mayor, Sigüenza (Guadalajara)”. Doc. entregado en la JCCM.

MARTÍNEZ TABOADA, Pilar

(1990) “Urbanismo medieval y Renacentista en la provincia de Guadalajara: Sigüenza, un ejemplo singular”. Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid, Madrid.

MINGUELLA y ARNEDO, Toribio

(1912) “Historia de Sigüenza y de sus Obispos”. Volumen 2. Madrid.

NIETO JIMÉNEZ, Marcos Jesús

(2009) “http://www.histgueb.net/retablo-san-miguel/

PAVÓN MALDONADO, Basilio

(1984) “Guadalajara medieval. Arte y arqueología árabe y mudéjar”. C.S.I.C. Instituto Miguel Asín, Madrid.

PÉREZ RATA, Felipe

(1993) “Heráldica en la Ciudad del Doncel (I-Obispos)”. Barcelona.

Comparte este artículo